martes, 12 de noviembre de 2013
PASOS RECOMENDADOS
En algunas crisis de pareja lo mas recomendable es pedir ayuda profesional a un terapeuta de parejas, sobre todo cuando los niveles de estrés y tensión entre la pareja impide la comunicación que permita superar la crisis.
Como primer paso es necesario reconocer si es posible solucionar por si mismos la crisis de pareja, esto implica una reflexión y análisis individual de la situación que se esta viviendo. Aquí también es posible analizar si se requiere ayuda de un familiar, amigo, sacerdote o pastor que sea de la confianza de ambos.
Como segundo paso puede plantearte a su pareja esta situación intentando escucharla, mostrándose flexible y con una actitud de respeto.
Como un tercer paso intentar llegar a acuerdos temporales que permitan detener los conflictos y alcanzar un funcionamiento adecuado, que les permita realizar los cambios necesarios para afrontar la crisis.
Es importante establecer compromisos que les permita funcionar adecuadamente como pareja y si es el caso como padres, esto permitirá que no se sigan acumulando situaciones que provoquen tensión y estrés.
Finalmente siempre esta la opción de la terapia de pareja.
TERAPIA EN PAREJA PARA LA CRISIS DE PAREJA
La terapia de pareja es una opción cuando las otras alternativas no funcionaron, no dieron los resultados esperados o la pareja decidió ya no estar mas en una situación desgastante y busca la ayuda de un terapeuta.
En las parejas incluso donde hay amor puede dificultarse salir de la crisis ya sea por situaciones personales o de pareja, la terapia permite encontrar los recursos necesarios para manejar la situación, también permite revisar como se están haciendo las cosas y las alternativas de solución.
La terapia de pareja también permite reflexionar si se están tomando decisiones apresuradas que pueden afectar la relación a futuro.
Algunas de las veces las crisis no se solucionan y solo se restablece un nivel mínimo de funcionamiento en la pareja, lo que lleva a evitar todo situación de conflictiva, esto puede llevar a que la siguiente crisis sea mas fuerte y que no se hayan adquirido los recursos necesarios para su afrontamiento.
La terapia de pareja ayuda a encontrar los recursos y habilidades necesarios para afrontar las siguientes crisis que pueden venir.
La superación positiva de las crisis, al igual que de otros problemas de pareja requiere de cierto esfuerzo en todos los sentidos de los miembros de la pareja, no existen curas milagrosas, fantasiosas o de mínimo esfuerzo, es necesaria la participación activa y constante de cada uno de los involucrados.
RESOLUCIÓN DE LA CRISIS
LA PAREJA ESTA EN CRISIS CUANDO…
Ya no disfrutan de la relación y la convivencia se vuelve más difícil.
La comunicación disminuye notablemente o toda comunicación termina en conflicto. Se les dificulta comunicarse incluso para las cosas básicas.
La actividad sexual en la pareja tiene un cambio notorio, ya sea que disminuya o que desaparezca.
Las agresiones físicas o verbales son continuas y van en aumento.
Hay indiferencia ante los problemas que surgen en la pareja.
LAS CRISIS SE AGRAVAN CUANDO….
Hay constantes, reproches y ofensas incluso cuando se trata de crisis pequeñas o que en otras ocasiones han podido solucionarlas.
Cuando empieza a haber mayores faltas de respeto, indiferencia por las necesidades y sentimientos del otro, cuando a causa de esto se están evitando las discusiones y por lo tanto la resolución del conflicto.
Cuando las crisis se están haciendo mas continúas y el tiempo de reconciliación es más tardado, así como los niveles de sentimientos negativos incluidos en la crisis son exagerados o aumentan de intensidad con cada crisis.
Cuando no se reconocen los errores aunque estos sean evidentes, a aun así se sostienen las discusiones, así mismo cuando se reconocen no hacer ningún intento de reparación del daño ocasionado.
Cuando en cada crisis siguen apareciendo intenciones de cambiar a la pareja, ya sea en la manera de pensar o en algunas conductas o creencias.
Cuando cada miembro de la pareja empieza a perder el interés en su pareja y la atención la concentra en su trabajo o en actividades que hace sin su pareja.
Cuando la relación de pareja se esta convirtiendo en una rutina, se empiezan a perder los intereses, las ilusiones, los proyectos, la alegría y el sentido del humor.
Cuando la manera de responder genera mas estrés y tensión, que puede llevar a agresiones físicas y verbales.
ALGUNAS CONSECUENCIAS EMOCIONALES DE LAS CRISIS DE PAREJA.
Síntomas depresivos o depresión.
Alteraciones en el apetito, puede haber aumento o disminución, lo que trae consigo alteraciones en el peso.
Dificultades en el sueño, esto puede ser debido a la ansiedad.
Quejas de todo tipo, irritabilidad o por el contrario pasividad extrema.
Sentimientos de baja estima, inutilidad y culpa.
Dificultades en la atención, lo que lleva a afectar otras áreas de los miembros de la pareja, como la social y la laboral.
Suicidios e intentos de suicidio.
Para solucionar la crisis de pareja se busca cumplir los siguientes objetivos:
Restauración del equilibrio en la pareja a un nivel en donde pueda tener un funcionamiento adecuado lo mas inmediato posible.
Reducir los posibles daños físicos y/o psicológicos. Se busca mantener un grado de bienestar mínimo durante la crisis y los cambios que le sucedan, la crisis puede provocar tensión y estrés en forma elevada.
Desarrollar estrategias de afrontamiento a la crisis, que permitan manejar los efectos de la misma.
Fortalecer y apoyar los posibles cambios de conducta necesarios que permitan la adaptación de la pareja a los cambios.
Desarrollar los recursos internos de los miembros de la pareja que faciliten la relación, así mismo identificar y utilizar en forma apropiada los recursos externos.
Manejo cognoscitivo de la situación, que puede incluir reflexión, análisis, búsqueda de significado del evento que desato la crisis.
PAREJAS EN CRISIS
La crisis de pareja son cualquier, evento, hecho, circunstancia que alteran la forma de vida de la pareja que se ha dado hasta el momento que se presenta, a partir de la crisis la pareja sufrirá un cambio, ya sea una reestructuración o un rompimiento. Todas las parejas incluso aquellas que tienen una relación basada en el amor enfrentan diferentes crisis con la convivencia que tienen diariamente o con los cambios que van experimentando durante el tiempo de su relación. En la relación de pareja el amor no es suficiente para alcanzar soluciones adecuadas mas si es un factor que permite alcanzar los objetivos de pareja y adaptarse a los cambios que se generan por las crisis.
Los posibles efectos de una crisis de pareja son mejorar, empeorar o regresar a niveles anteriores en donde funcionaban, mas es complicado o menos probable que la pareja pueda regresar a una situación similar anterior a la crisis. La crisis es un punto de cambio, donde existe tanto el peligro de rompimiento como el de oportunidad, de cualquier manera los riesgos son mayores durante una crisis.
La crisis pone a la pareja en una situación de vulnerabilidad y de indefensión, en donde parece que una decisión desacertada puede provocar un rompimiento, algunas decisiones que se toman durante una crisis no parecen positivas y dificulta la toma de la decisión y la solución del problema. Las crisis se dan continuamente en la relación de pareja y en diferentes etapas por lo que es necesario reconocerlas, familiarizarse con ellas y manejarlas.
Tipos de crisis de pareja:
Las crisis evolutivas de la pareja, son crisis del desarrollo y se considera tanto el ciclo vital individual como el ciclo evolutivo de la pareja, se trata de una serie de transiciones entre una etapa y otra que requiere de ciertas actividades y tareas que la pareja a de cumplir que les permitan el manejo adecuado de los cambios. La crisis viene cuando no se pueden realizar las tareas o actividades que permitan la adaptación al cambio, esto puede ser por que no se tiene las habilidades necesarias, los conocimientos adecuados, los recursos necesarios o el suficiente apoyo ambiental para poder llevarlas acabo.
La formación de la pareja.
Nacimiento de los hijos.
Hijos en edad escolar.
Hijos adolescentes.
Salida de los hijos.
Pareja en etapa madura.
Vejez.
Cada una de las situaciones anteriormente planteadas representan un reto para la pareja, en cada etapa es importante el proceso de adaptación al cambio, cada una de las etapas pasadas permite obtener los recursos para la siguiente etapa.
Las crisis existenciales de alguno de los miembros de la pareja cuando empieza a sentir dudas o insatisfacción acerca de cómo a llevado su vida hasta ese momento o a sus logros personales, esto aunque es individual afectara la relación de pareja.
Las crisis inesperadas son cuando suceden eventos que no están previstos y que no son parte de la línea evolutiva de la pareja, son acontecimientos que detonan una experiencia negativa en la pareja provocando desequilibrio y desorganización. Estos pueden ser desde la muerte de alguno de los padres, perdida de empleo, crisis económica, desastres. Estas crisis suelen vivirse con ansiedad ante lo inesperado.
Algunas de las crisis mas comunes que se dan en la pareja y que se pueden considerar como graves son las ocasionadas por: infidelidad, intromisión de la familia política en la vida de pareja, cuando uno de los miembros le dedica exceso de tiempo a una sola actividad como el trabajo o los amigos, la rutina y la enfermedad en alguno de los miembros de la pareja ya sea física o mental.
¿Y DESPUÉS DE LA SEPARACIÓN QUE…?
En una separación lo que muere, lo que se pierde, lo que se acaba es la relación, no las personas, y prueba de ellos es la intensidad de algunas de las emociones que se viven y que ten enseñan que aun estas vivo. Se puede experimentar confusión acerca de los sentimientos, los pensamientos, de que hacer. Lo primero es identificar cada uno de ellos y la forma en que están condicionando las respuestas a los demás. Incluso esto permite prevenir estados depresivos o ansiosos.
ENOJO Y OTROS SENTIMIENTOS
Entonces será necesario ir manejando cada uno de los sentimientos que surjan y de los pensamientos que se le asocien ya que estos los pueden intensificar, cualquiera de ellos nos puede permitir entrar en un duelo sano para iniciar el camino del dolor a la aceptación, recordando siempre que aceptar no es lo mismo que resignarse, como de igual manera perdonar no quiere decir olvidar.
El enojo es uno de los sentimientos mas comunes que quedan después de la separación, es inevitable y es natural, la forma en que se procesa cambiara la forma de las respuestas que se dan a los demás, entre ellos a los “ex”. También puede estar presente la culpa, la ansiedad, la tristeza, incluso alegría.
No se trata de que algunos sentimientos se acepten y otros no, se trata de irse dando cuenta de lo que me esta pasando internamente, de experimentarlo, sin tratar de evadirlo o resistirlo. Es una tarea algunas veces muy dura y la batalla anterior en ocasiones se ha llevado todas las fuerzas y la motivación, aquí es donde se puede reconocer la necesidad de ayuda, sobre todo si hay que enfrentar un contacto continuo con los “ex”, como cuando hay hijos o propiedades.
LA COMUNICACIÓN
No es raro que algunas de las veces hasta después del divorcio o separación las parejas se vean obligados a mejorar su comunicación para poder llegar a acuerdos y a la solución de conflictos, ya que si no la hacen se sigue generando sentimientos negativos que les impidan solucionar los conflictos que quedan después de la separación.
Solamente desde una comunicación adecuada se pueden restablecer adecuadamente los roles necesarios para continuar la relación, como el de padres, un rol que por la lucha se llega a olvidar y los hijos necesitan de ambos padres, ellos también están experimentando su propia perdida y teniendo también sentimientos como soledad, tristeza, enojo, incluso culpa.
DEJAR EL PAPEL DE VICTIMA O VICTIMARIO
Es fundamental dejar “El me debes o te debo”, solo de esta manera se pueden empezar a sanar los resentimientos, enojos, culpas, penas y tristezas. Abandonar este papel no quiere decir olvidar, es más bien intentar aceptar los sentimientos que surgen, procesarlos, expresarlos, dejar de pelear con ellos en esa batalla interna que también nos permitirá dejar de pelear la externa. Esto parece contrario a lo que dicta la razón y parece complicado de realizar, mas es claro que si se sigue peleado con las emociones o sentimientos que surgen, así como con las culpas o resentimientos del pasado se estará atado desde el sufrimiento a la otra persona.
El seguir peleando logra un efecto contrario a la separación, ya que se sigue con la persona aunque ya no este físicamente, se sigue cargando, como una pesada loza a tu espalda que ya no quieres cargar pero no quieres abandonarla.
El vinculo en una relación de pareja no desaparece, no puede desaparecer parte de tu historia, dejarías de ser un ser completo, la separación nunca se da totalmente, de cuando en cuando surgirán sentimientos o emociones guardadas, sobre todo si hay hijos de por medio, que constantemente de alguna forma recordaran la relación de pareja que les toco vivir.
ACEPTACIÓN Y PERDÓN
Al final del duelo esta la aceptación y el perdón, es lo único que permitirá la liberación de las emociones negativas o incomodas en nuestra vida, se trata de una manifestación completa: física, mental y espiritual. No solo es el perdonar, sino también el perdonarnos, el perdón es un primer paso hacia sanarnos y amarnos de nuevo, así mismo da la posibilidad de de hacer una reconstrucción de lo sucedido lo que lleva a adquirir una aprendizaje positivo de la separación.
RECOMENDACIONES
Es más fácil sanar las heridas emocionales con ayuda terapéutica.
Ser consciente de las etapas que se están viviendo, ayuda a darse cuenta que se esta viviendo y como manejarlo.
Reflexionar acerca de los aprendizajes y de los patrones permite que no se vuelvan a repetir en relaciones futuras.
Ser conscientes que el tiempo es importante más no lo cura todo, es responsabilidad personal el buscar las opciones de sanación.
Si se presenta confusión no es muy sano tomar decisiones importantes, es necesario primero salir de ella y clarificar las ideas.
No obligarse a pasar rápido por este proceso, ni intentes ignorar sentimientos difíciles de manejar.
No hay recetas infalibles para salir rápidamente.
SEPARACIÓN Y DIVORCIO
Separarse de quien se amo o se ama, con quien se tuvieron sueños y fantasías que se creían durarían toda la vida, separarse de quien con toda seguridad en un momento de la vida se dijo “si acepto”, ya sea al hecho de pedir matrimonio o la sugerencia de vivir juntos y compartirse, con quien se creo un vinculo e incluso se formaron vínculos imposibles de romper, como el hecho de ser padres o abuelos. Separarse es una decisión que marcara la vida, aunque con el tiempo pueda ser positiva, se pueda trascender, superar, aceptar, es una decisión que conlleva muchas responsabilidades presentes y futuras, que provoca muchas sentimientos desde el momento que se empieza a pensar en ella; dudas, odio, tristeza, enojo, resentimiento, dolor, confusión, entre otros sentimientos y pensamientos que se viven durante este proceso y aun después de que termina.
El divorcio se convierte algunas de las veces en un nuevo campo de batalla, en donde se puede expresar de manera más directa el odio y los resentimientos u otros sentimientos negativos generados durante el matrimonio. Es importante lograr una separación amistosa, aunque esto no quiere decir que no vaya a haber conflictos sino que las consecuencias negativas de estos disminuyen. La pareja muchas de las veces se encuentra en un patrón destructivo que no le permite solucionar los conflictos, por tal motivo es importante la mediación de expertos, como los terapeutas de pareja, familia y psicólogos, lo que permite mejorar la comunicación y llegar a acuerdos que faciliten el proceso de separación definitiva.
Es necesario reconocer que en la relación de pareja aun después de la separación o divorcio el vinculo no termina, siguen siendo los “ex” y esa figura sigue apareciendo siempre en otras etapas de la vida, se haya superado o no. Algunas estadísticas afirman que las personas que se divorcian una vez son más susceptibles a tener divorcios con futuras parejas, y es que muchas de las veces el divorcio representa un alivio mas no un aprendizaje, y los patrones inadecuados utilizados para relacionarse se siguen utilizando de tal forma que se obtienen resultados similares en relaciones futuras.
Algunas personas llegan a calificar la relación completa como un error o como un fracaso, lo que imposibilita rescatar los aprendizajes positivos y negativos incluso después de la separación, ya que como una manera de encontrar el equilibrio buscan dar fuerza a las razones por las decisiones tomadas, mas la razón no destraba los conflictos o las emociones internas y externas. A la experiencia vivida se le agrega el sufrimiento de los “hubiera”, como una forma de castigarse por el error vivido, esto forma una especie de recordatorio para el futuro, mas el aprendizaje no esta completo, este solo se puede observar después del proceso, mas si ese proceso se interrumpe por no querer transitar por esos sentimientos, pensamientos y emociones que quedan, el proceso no se completa y la herida queda abierta, lo que formaría una actitud defensiva para futuras relaciones.
Solamente viviendo cada sentimiento en el momento que se hace presente, se pueden ver e identificar los patrones negativos y positivos utilizados en la relación, tanto los internos como los externos. Ya no es importante tener la razón, ahora lo que importa es aceptar la responsabilidad que corresponde por la perdida y asumir las consecuencias positivas y negativas de la separación.
Se esta frente a una tarea que requiere de recursos y energía. Si se elige la separación es por el deseo de vivir mejor, mas hay que estar consciente que se va a pasar por un proceso con diferentes sentimientos y pensamientos, unos negativos y otros positivos. Proceso que no es posible evitar ni transitar de forma rápida, más si existe de la posibilidad de transitarlo con menos sufrimiento. Solamente sanando y aprendiendo de la relación anterior se puede preparar un camino adecuado hacia una nueva relación, la separación es una perdida y ante cada perdida no se puede eliminar el dolor o pedirle a la siguiente relación que lo cure o lo elimine, ya que esta es una responsabilidad personal.
En las relaciones de parejas las separaciones se dan por que la pareja queda entrampada dentro de intensas emociones negativas, no tiene que ver con las diferencias y los conflictos, ya que estos no se pueden evitar por ser parte de la relación y cualquier pareja puede aprender a manejarlos. Según las investigaciones mas recientes existen cuatro indicadores que al aparecer en la relación pueden predecir la separación o divorcio:
La crítica: consiste en descalificaciones o ataques hacia la pareja, se culpa, se difama, se exagera, es una agresión constante hacia el otro miembro. El impacto que ocasiona para el futuro de la pareja es muy negativo.
La actitud defensiva: que se vuelve rígida de tal manera que no puede distinguir entre lo que es un ataque y lo que no, se niega las responsabilidad que corresponde en la relación y se contra-ataca.
El desprecio: es la forma en que la pareja ha perdido el respeto por el otro, es muy notorio en el lenguaje no verbal de las parejas. Se va alimentando con pensamientos negativos hacia la pareja.
Indiferencia: El no escuchar a la pareja, el ignorarla, el desconectarse e ignorar al otro como si no importara, el silencio, la in-expresión ante las situaciones del otro, a veces es una forma de ya no pelear, mas con el tiempo y la continuidad es la evidencia de ya no querer estar mas en la relación.
CONSECUENCIAS EMOCIONALES DE LA SEPARACIÓN
Las separaciones y el divorcio produce una gran cantidad de emociones y pensamientos que son normales durante este proceso, a medida que se va superando se van manejando y bajan de intensidad, estos son algunos de ellos:
Confusión
Tristeza
Depresión
Enojo consigo mismo o hacia la pareja
Culpa o resentimiento
Deseos de venganza
Odio y amor la mismo tiempo
Temor y preocupación por el futuro
Sentimientos de fracaso
Sensación de soledad
Baja autoestima
Miedo a tomar decisiones
Si persisten y no bajan de intensidad o se esta dificultando su manejo es necesario recibir ayuda adecuada ya que puede afectar en lo laboral, social, familiar e interpersonal.
VIOLENCIA EN LA PAREJA: RELACIÓN DE ABUSO Y PODER
En la mayoría de las situaciones de violencia en la pareja tiene que ver con el ejercer del abuso y poder que tiene el agresor sobre su pareja. No toda la violencia que se da entre la pareja tiene que ver con la ira o los impulsos descontrolados de agresor, los agresores tienden a dirigir su ira hacia la persona mas cercana y mas vulnerable que la mayoría de las veces es su pareja. El abusador trata de infundir temor y miedo a través de diversas tácticas que le permiten ir obteniéndolo.
Por ejemplo:
·En forma emocional con humillaciones, insultos y criticas que bajan la estima del agredido.
·Amenaza y culpa con suicidio u homicidio o con el rompimiento familiar.
·Niega el abuso y culpa a la victima lo que impide realizar algún cambio esto produce inseguridad y confusión.
·Intimida con gestos hasta con actos que producen miedo en la victima.
·Poder en tomar las decisiones importantes, define reglas y roles, la pareja funciona mas como un sirviente o un asistente.
·Utiliza el dinero como una forma de controlar a la pareja, y a los niños como posesiones de cambio, manipulación y chantaje.
VIOLENCIA EN EL NOVIAZGO
Es común que la violencia en la pareja inicie desde el noviazgo, entre los novios pasan algunas pequeñas cosas que en un principio suelen ser vistas en forma graciosa, como interés o como una manifestación de amor entre ellos. Estas conductas que se ven como muestras de afecto en realidad son signos de violencia o de deseos de controlar algunas situaciones de la relación. Conductas como nalgadas, pellizcos, piquetes en alguna parte del cuerpo, llamadas continuas, actitudes de celos, chistes y humillaciones indirectas, mordeduras, incluso algunas bofetadas son vistas en nombre del amor y del afecto en lugar de señales que pueden indicar situaciones conflictivas a futuro. La mayoría de estas conductas no se perciben como violencia, mas es posible identificar que se dan cuando hay un desacuerdo o una diferencia de opinión, lo que puede ir en aumento a medida que se relacionan diariamente y las diferencias de opiniones, creencias y estilos son más evidentes y mas continuas.
Tu pareja no te golpea o hace esas cosas porque te ama, en un principio es como un juego que va tomando dimensiones inimaginables, al grado de llegar a la hospitalización y en algunos casos a la muerte.
Durante el noviazgo por lo general no existe la convivencia diaria, los familiares y amigos en parte impiden que se de en mayor grado, cuando las parejas viven juntos todo se da a puertas cerradas, las posibilidades de que las conductas violentas se den aumentan.
ALGUNAS OPCIONES A SEGUIR
La violencia en la pareja se da en forma de ciclo continuo que es difícil romper o cambiar desde dentro de la pareja. Es necesario que la parte agredida salga de ese ciclo.
El ciclo de la violencia se puede dar así:
·El abusador agrede con golpes o con palabras a la victima. Generalmente empieza con la agresión verbal y continúan los golpes.
·El abusador intenta reparar por medio de promesas, regalos, chantajes o mediante el perdón. Puede tener conductas depresivas, ansiosas, y cambia su comportamiento de un extremo a otro a tal grado que nadie consideraría que se trata de una persona agresiva y violenta.
·La victima quiere creer y cede ante esta situación, se convence de que es lo mejor para todos. De esta manera empieza la luna de miel y parece que toda cambiara.
·Las situaciones diarias de la vida crean tensión o conflictos y el abusador agrede a la victima con palabras o golpes, y el ciclo vuelve a empezar.
Por lo regular no hay nada mágico que solucione las cosas de la noche a la mañana o con el mínimo esfuerzo por los miembros de la pareja. Por lo general el ciclo se acorta cada vez más y la luna de miel dura menos. A medida que pasa el tiempo los efectos son más fuertes y el rompimiento del ciclo parece más complicado.
Lo primero es reconocer que existe violencia en su relación de pareja, que por si solos no están en condiciones de resolver esta situación, que se tiene que encontrar ayuda externa. Ya sea que la pareja sea consciente de su necesidad de ayuda o que la victima quiera detener la situación de violencia en que vive.
Si ya te diste cuenta que estas en una situación de abuso el siguiente paso es ver las opciones de seguridad que tienes a las que puedes recurrir.
Puedes memorizar los números de emergencia de la policía por lo general son sencillos, o avisar a algún vecino por medio de una señal como alguna palabra, un encendido o apagado de luces, o cualquier otra que le indique que llame a la policía.
Puedes ubicar los refugios o los lugares de ayuda en situaciones de violencia, también debes de tomar en cuenta que dejar a un abusador suele ser peligroso, por lo que es necesario encontrar el momento más oportuno para hacerlo.
Ten ubicados los utensilios de emergencia, como algo de ropa, dinero, llaves y documentos importantes que puedas meter en una bolsa en el mínimo tiempo y con le menor volumen posible. Yo no recomiendo que la tengas preparada ya que el abusador la puede encontrar.
De tus opciones ubica exactamente a donde quieres ir, incluso si es en medio de la noche. Ten en mente el numero telefónico de un servicio de taxis de 24 horas, pidele que llegue sin hacer ruido y te espere unos minutos en lo que encuentras el momento adecuado de salir.
Si llevas a tus hijos contigo es necesario que a la brevedad avises a algún familiar tuyo, a las autoridades escolares, y a la dependencia especializada de posibles amenazas.
Si tomas esta decisión es importante que no te dejes convencer una vez mas por el abusador hasta que inicie un tratamiento especializado, primero en forma individual y tiempo después de pareja. No confíes en que te diga que ya cambio, es necesario que personal especializado lo confirme.
La violencia de pareja no se resuelve dela noche a la mañana o por si solos, tiene que ser mediante un proceso especializado primero por separado y después en conjunto ya sea en pareja y también en familia.
La violencia en la pareja puede ser enfrentada desde diversos medios, pero es necesario que sea reconocida por la pareja y que cada quien asuma su responsabilidad, ya sea de agredir o dejarse agredir.
Si es necesario se debe de realizar la denuncia de inmediato y sino hasta que la victima este segura, la denuncia es como el principio para detener el ciclo y empezar a buscar una solución.
Nadie merece ser abusado, si crees que puedes estar viviendo una situación de violencia es necesario buscar ayuda en cuando te sientas segura(o), lo recomendable es que si tu pareja no quiere o no la reconoce busques ayuda en forma personal, un paso tan sencillo como hacer una llamada te puede permitir salir de una situación de violencia. No importa que tipo de relación estas viviendo, si tu pareja es del mismo sexo, si son novios, viven juntos o están casados, no importa si eres hombre o mujer, si estas viviendo algún tipo de abuso es el momento de detenerlo, tu salud, bienestar e integridad física es primero.
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