domingo, 2 de junio de 2013
Palabras a mi padre ausente... (carta abierta y real)
Papà: Quiero dedicarte estas lìneas ahora que me siento segura de mis palabras.
El recuerdo vivo del infierno que has ocasionado en la familia aun es una herida abierta en mi corazòn.Has lastimado a tus hijos con tus conductas violentas y a tu mujer,a la que le habìas prometido:"amor eterno hasta que la muerte los separe".
No solo la has lastimado,sino que no has hecho otra cosa màs que humillarla desde la palabra y desde el golpe.
¡Estoy tan triste y avergonzada de recordarte!.
Nos abandonaste,nunca te importò nada de nosotros.Ahora lo sè:nunca nos has querido.
Hace un año no te veo,pero sè que tu vida es un infierno:drogas,alcohol,actividades ilìcitas,denuncias de todo tipo...Y quizàs hayas tenido hijos con otras mujeres,medios hermanos que ojalà la vida nunca me de la oportunidad de conocer,porque solo tengo uno al cual amo con el corazòn y hemos estado màs que unidos desde que tu violencia entrò en la casa.
No tengo buenos recuerdos de ti,no puedo decir que tengo padre,me has dejado un apellido que me averguenza llevar...Pero aun asì lo entiendo,porque sè que soy hija de mamà y papà.Tengo esa idea en la cabeza,y la imàgen de mamà cumpliendo su rol y el de un padre ausente.
Quiero decirte que aunque tu no lo disfrutes igual que mamà,soy ya una mujer consagrada cerca de los veinte años,que pude lograr y superar el miedo de empezar con una relaciòn.
Hoy en dìa,estoy enamorada de un hombre,el cual me valora como mujer.Asimismo,verla a mamà con un hombre que es una gran persona,con principios y valores me hace sentir doblemente feliz.
Tengo proyectos,quiero seguir estudiando,y el dìa de mañana llegar a ser una profesional.
No creo en el casamiento,pero espero en un futuro darle a mis hijos un padre fantàstico...
Espero no cometer el error de elegir mal y terminar repitiendo la historia que vivì como hija.
Papà,estes donde estes,quiero que sepas que esto corresponde a un pasado que no quiero recordar,que soy una persona con ganas de crecer,aprender y ser una buena persona,sin intenciòn de lastimar a nadie,que pienso por mi misma y que no tengo ganas de volver a verte nunca màs.
Todo lo que logrè,lo logrè gracias al apoyo incondicional de mamà.
Hasta siempre..."Papà"
El recuerdo vivo del infierno que has ocasionado en la familia aun es una herida abierta en mi corazòn.Has lastimado a tus hijos con tus conductas violentas y a tu mujer,a la que le habìas prometido:"amor eterno hasta que la muerte los separe".
No solo la has lastimado,sino que no has hecho otra cosa màs que humillarla desde la palabra y desde el golpe.
¡Estoy tan triste y avergonzada de recordarte!.
Nos abandonaste,nunca te importò nada de nosotros.Ahora lo sè:nunca nos has querido.
Hace un año no te veo,pero sè que tu vida es un infierno:drogas,alcohol,actividades ilìcitas,denuncias de todo tipo...Y quizàs hayas tenido hijos con otras mujeres,medios hermanos que ojalà la vida nunca me de la oportunidad de conocer,porque solo tengo uno al cual amo con el corazòn y hemos estado màs que unidos desde que tu violencia entrò en la casa.
No tengo buenos recuerdos de ti,no puedo decir que tengo padre,me has dejado un apellido que me averguenza llevar...Pero aun asì lo entiendo,porque sè que soy hija de mamà y papà.Tengo esa idea en la cabeza,y la imàgen de mamà cumpliendo su rol y el de un padre ausente.
Quiero decirte que aunque tu no lo disfrutes igual que mamà,soy ya una mujer consagrada cerca de los veinte años,que pude lograr y superar el miedo de empezar con una relaciòn.
Hoy en dìa,estoy enamorada de un hombre,el cual me valora como mujer.Asimismo,verla a mamà con un hombre que es una gran persona,con principios y valores me hace sentir doblemente feliz.
Tengo proyectos,quiero seguir estudiando,y el dìa de mañana llegar a ser una profesional.
No creo en el casamiento,pero espero en un futuro darle a mis hijos un padre fantàstico...
Espero no cometer el error de elegir mal y terminar repitiendo la historia que vivì como hija.
Papà,estes donde estes,quiero que sepas que esto corresponde a un pasado que no quiero recordar,que soy una persona con ganas de crecer,aprender y ser una buena persona,sin intenciòn de lastimar a nadie,que pienso por mi misma y que no tengo ganas de volver a verte nunca màs.
Todo lo que logrè,lo logrè gracias al apoyo incondicional de mamà.
Hasta siempre..."Papà"
Carta abierta a un padre ausente
Dudé mucho antes de
escribir esta carta. Dudé porque me generás sentimientos encontrados. Dudé,
porque tal vez no existan las respuestas a las preguntas que durante años no
sabía a quién hacérselas. Dudé, porque tal vez no quería tener una
contestación.
Muchos somos hijos de padres ausentes.
Padres que un buen día, se van. Y uno se queda sin saber muy bien para donde ir.
Te rodea la bronca, la impotencia. Tu mamá tiene que salir a buscar el dinero
para mantenerte, con sus propios miedos, con las mismas dudas que tenés. Con las
mismas preguntas sin respuestas.
Algunos nos aferramos a ese
amor incondicional de una madre con miedo. Porque nuestro mundo se desequilibró
de repente y no comprendemos qué pasó. En la escuela, al menos a la que yo fui,
hacían tanto hincapie en el modelo de famila perfecto, que te sentías fuera de
lugar. Debe haber sido la misma sensación que tuvieron Adán y Eva cuando Dios
los hechó del paraíso. Uno se queda mirando, con la ñata apoyada en un vidrio
imaginario, a las otras familias felices, a esos otros nenes con su papá y su
mamá, como si la vida les sonriera sólo a ellos y uno estuviera bajo una lluvia
fria, que te cala hasta los huesos y te hace palpable tu propia
infelicidad.
En el fondo, sabíamos que las cosas no estaban
bien. Uno participaba de escenas que no son fáciles de olvidar y de discuciones
que jamás hubiéramos querido oir. Pero la vida te enfrenta a eso y no lo podés
evitar. En otros casos, la ausencia viene de lejos, viene desde la misma
negación de ese ser nuevo, que viene con la esperanza de un mundo mejor. Y en
algún momento las preguntas también surgen, con la misma ausencia de
respuestas.
La familia trata de responderte, pero son las
palabras llenas de reproche, de rabia, de dolor. Y esa subjetividad te desvía de
tu pregunta, de tu busqueda. Porque nadie puede responder por los sentimientos
del otro. Nadie puede llenar la ausencia de palabras. Nadie puede obligar al
amor que un padre debería sentir por un hijo.
Y en algunos
casos, la vida te quita la posibilidad de encontrar esas respuestas. Porque un
llamado telefónico te avisa que esa persona, la que también te trajo al mundo,
pero te ignoró, no está más. Y tus preguntas se quedaron flotando en el aire. Y
sólo te resta pasarles un baño de piedad, de perdón, de lástima. Porqué
comprendés que tal vez esa pesona tampoco fue feliz. Porque comprendés que esa
persona, a la que el tiempo cubrio con su manto, murió en su
ley.
Tal vez esta nota no la lean quienes deberían, para
comprender lo que siente un hijo que es olvidado por su padre. Y tal vez sólo se
emocionen aquellos hombres que jamás dejarían abandonados a sus hijos a su
suerte. Pero quizá, algún día, estas palabras toquen el alma y el corazón de una
sola de esas personas y la haga recapacitar. Y quizás, tal vez, todavía esté a
tiempo de recomponer esa relación que jamás debería haberse cortado
MEDIA COBIJA
Don Roque era ya un
anciano cuando murió su esposa, durante largos años había trabajado con ahínco
para sacar adelante a su familia. Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en
un hombre de bien, respetado por
los demás, ya que para lograrlo dedicó su vida y su escasa fortuna.
A los 70 años Don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos. Esperaba que su hijo, brillante profesionista, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que este apareciera y decidió por primera vez en su vida pedir un favor a su hijo.
Don Roque tocó la puerta de la casa donde vivía su hijo con su familia.
-¡Hola papá! ¡Que milagro que vienes por aquí!
- Ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy solo, además estoy
cansado y viejo.
- Pues a nosotros, nos da mucho gusto que vengas a visitarnos, ya sabes que
esta es tu casa.
- Gracias hijo, sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo.
- Entonces ¿no te molestaría que me quedara a vivir con ustedes? ¡me siento tan
solo!
-¿Quedarte a vivir aquí?, si…..claro……pero no se si estarías a gusto, tu sabes,
la casa es chica mi esposa es muy especial…..y luego los niños….
- Mira hijo, si te causo muchas molestias olvídalo, no te preocupes por mi,
alguien me tenderá la mano.
- No padre no es eso, solo que….no se me ocurre dónde podrías dormir. No puedo
sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo perdonarían….o solo que no te
moleste dormir en el patio?
- Dormir en el patio esta bien.
- El hijo de Don Roque llamó a su hijo Luis de 12 años.
- Dime papá.
Mira hijo, tu abuelo se quedará a vivir con nosotros. Tráele una cobija para
que se tape en la noche.
- Si con gusto….¿y donde va a dormir?
-En le patio, no quiere que nos incomodemos por su culpa.
Luis subió por la cobija, tomó unas tijeras y la cortó en dos. En ese momento
llegó su padre
-¿Que haces Luis? ¿porque cortas la manta de tu abuelo?
- Sabes papá, estaba pensando…..
-¿Pensando en que?
- En guardar la mitad de la cobija para cuando tu seas viejo y vayas a vivir a
mi casa.
[Un padre mantiene a diez hijos, pero diez hijos no mantienen a un padre]
los demás, ya que para lograrlo dedicó su vida y su escasa fortuna.
A los 70 años Don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos. Esperaba que su hijo, brillante profesionista, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que este apareciera y decidió por primera vez en su vida pedir un favor a su hijo.
Don Roque tocó la puerta de la casa donde vivía su hijo con su familia.
-¡Hola papá! ¡Que milagro que vienes por aquí!
- Ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy solo, además estoy
cansado y viejo.
- Pues a nosotros, nos da mucho gusto que vengas a visitarnos, ya sabes que
esta es tu casa.
- Gracias hijo, sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo.
- Entonces ¿no te molestaría que me quedara a vivir con ustedes? ¡me siento tan
solo!
-¿Quedarte a vivir aquí?, si…..claro……pero no se si estarías a gusto, tu sabes,
la casa es chica mi esposa es muy especial…..y luego los niños….
- Mira hijo, si te causo muchas molestias olvídalo, no te preocupes por mi,
alguien me tenderá la mano.
- No padre no es eso, solo que….no se me ocurre dónde podrías dormir. No puedo
sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo perdonarían….o solo que no te
moleste dormir en el patio?
- Dormir en el patio esta bien.
- El hijo de Don Roque llamó a su hijo Luis de 12 años.
- Dime papá.
Mira hijo, tu abuelo se quedará a vivir con nosotros. Tráele una cobija para
que se tape en la noche.
- Si con gusto….¿y donde va a dormir?
-En le patio, no quiere que nos incomodemos por su culpa.
Luis subió por la cobija, tomó unas tijeras y la cortó en dos. En ese momento
llegó su padre
-¿Que haces Luis? ¿porque cortas la manta de tu abuelo?
- Sabes papá, estaba pensando…..
-¿Pensando en que?
- En guardar la mitad de la cobija para cuando tu seas viejo y vayas a vivir a
mi casa.
[Un padre mantiene a diez hijos, pero diez hijos no mantienen a un padre]
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